Uncategorized

Los regalos de los bebés

Imagen

Hace unos minutos, compartí una “lista de pedidos para Santa Claus” de un bebé de 10 meses. A Raúl y a mí nos hizo reír muchísimo, porque varios de los pedidos los escribiría Cristina tal cual: las gafas, las llaves DE VERDAD, el celular, los cables… No sé ustedes pero yo, cada vez más, me asombro de la capacidad de un niño de entretenerse y ser feliz con cualquier cosa, con lo más insulso, con lo que jamás hubieras imaginado que podría arrancarle una risotada.

Justamente, una de las cosas que he aprendido de mi mamá en los casi 8 meses que llevo con mi pequeña, es a intentar cualquier recurso en apariencia vano, como ponerse un frasco de crema en la cabeza, para motivar a mi hija a que gatee, se pare, atrape su presa, reciba la ovación de la multitud… y lance un suspiro de felicidad.

¡Cuánto quisiéramos comportarnos como bebés, no? No envidiar, no importarnos no tener la última blusa vintage y disfrutar de cada baño como si fuera el último. Vivir el día, vivir la vida. Y, sobre todo, reír a pierna suelta sin importarnos que el motivo haya sido un chiste tonto o simplemente la cara graciosa de alguien.

Cada vez más cerca de la Navidad, me imagino a la Virgen pensando en todo lo que juguetearía con el Niño. Su Pequeño, su Bebé. Qué rico. 

Estoy segura de que Cristina añadiría a la lista: una bolsa de pan integral (LA BOLSA, lo de adentro es accesorio), una crema para poto QUE PUEDA CHUPAR (¡qué obsesión con lo prohibido y lo microbioso!) y, en el top ten, las gafas de papá. Las del resto de gente las puede obviar, pero las de Raúl, NO. Algún día serán suyas, creo que ella misma ya se hizo la promesa, je.

¿Con qué jugará el Niño Dios? Quizás con el cayado de San José… o con el velo de María, lucharía por quitárselo. Qué alivio saber que Jesús viene así, chiquitito, para que no nos resulte a las personas tan difícil darle un lindo regalo. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *