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Haciendo caja común

Todo lo tuyo es mío y todo lo mío es tuyo.

¿Es en serio? Mi tan preciada independencia económica, ¿ya fue?

En su momento no lo verbalicé, pero cuando me casé sí que sentí pánico ante lo que yo misma había decidido hacer: compartirlo todo con mi marido (incluso mis tarjetas de crédito).

Llevaba años decidiendo sola qué debía comprar y qué no. Al casarnos, a Raúl y a mí nos quedó claro que nos aseguraría muchos años de matrimonio vivir con humildad, total espíritu de entrega y transparencia. Pucha. Cuesta un montón, pero les aseguro que una vive tranquila, al menos económicamente, porque te sientes apoyada y porque ves que todo en casa funciona mejor.

Deben pensar que estoy loca, y realmente lo estoy: ¿Consultar con mi marido si puedo comprarme tal o cual pantalón? Es un mini parto ese asunto, ya que para muchos hombres -como el mío- es inútil a la peluquería, “si siempre estás bonita, no hace falta” (por no pagar las 20 lucas de la cepillada, claro). Grrr.

Sin embargo, el único contra de esto es ese mal rato cuando miras una cartera y él dice: “¡Pero si tienes 20!”. Luego, el asunto del ceder es un win-win para la familia, ya que en el esfuerzo por lograr la aceptación del otro, una -sobre todo si es adicta a las tiendas- va filtrando necesidades y caprichos. Así, todo lo que hay en casa, en tu closet y en el de tus hijos, tiene un porqué. Además, los peques van observando el ejemplo de ahorro, de austeridad, de desprendimiento y de amor entre papá y mamá. Ellos, chiquitos o grandes, ven cuando papá “resigna” una parte del presupuesto para tener un detalle con mamá, o cuando mamá se priva de los lindos zapatos flatform que una amiga trajo de USA para preparar ricos postres en la semana (está cara la harina). No son tontos, todo chequean.

En estos casi 3 años de casada que llevo, pienso que el dinero, vil metal que a otros desune, a nosotros nos ha unido más: en equipo, hemos aprendido un poco cómo domar a la fiera para que nunca rompa nuestra grandiosa unidad.

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2 comentarios en “Haciendo caja común

  1. Me encanta lo que escribes sobre el dinero.en.común…mi.esposo.Dice.y.piensa.igual.que.lo.q acabo de leer…Aun no. Formó.un.equipo con.el.en su.empresa debido.al temor de. Decidir.todo lo.q se va a comprar ….mmmmm es para el bien.de mis.niños?? Mmmmm ahí cambia la.cosa!!.;)

    1. ¡Hola! Creo que todo lo que contribuya a la unión, la confianza y la entrega con tu marido, es en bien de tus hijos. Es el ejemplo de vida con el que crecerán, los valores que transmitirán a sus hijos 🙂

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