¿La forma de la barriga tiene que ver con el sexo del bebé?

Panza redonda: mujer. Panza en punta: hombre. O al revés. Está tatuado en nuestra mente y, aunque no esté científicamente comprobado, la mayoría de las veces no nos equivocamos.

mitos maternidad

En mi segundo embarazo -tengo ya casi 6 meses-, corrieron apuestas entre la gente que me conoce y la mayoría acertó: machito en camino. La forma de mi barriga, como supondrán, es distinta a la que hice con Cristina y ese fue el camino al éxito de los adivina-adivinadores.

¿Por qué ocurrió esto si se supone que es un mito vincular la forma de la barriga al sexo del bebé?

 

Según lo que he leído, hay varios factores en juego, entre ellos:

De la mamá:

  • Estatura.
  • Estructura ósea.
  • Ancho de la pelvis.
  • Longitud del torso.
  • Número de embarazos.
  • Postura.
  • Fortaleza de los músculos abdominales.
  • Grasa corporal acumulada.

Del bebé:

  • Tamaño.
  • Posición.

O sea, el lindo cuerpo caribeño con el cual empezamos el embarazo es el gran responsable. En mi caso, ¿qué factores cambiaron? Pues que es mi segundo hijo, con lo cual los músculos de la panza están relajados y “sueltan la barriga”, es decir, la pelotita sale sin roche para adelante. Si a eso sumamos que luego de mi Cris me quedé un poco desmondongadita, ya que se imaginarán el resultado: un panzón de poco bebé pero mucho colchón, que se ve caída. Algo así como la que lleva el polo verde.

forma-de-la-barriga

Y así, cada forma de barriga es producto de varias cositas. De más está desear tener una u otra porque cada mujer tiene su propia constitución física y un hijito único e irrepetible dentro.

Lo que sí podemos hacer es cerrar el pico para no aumentar la grasa… pero esa ya es otra canción, muy difícil de cantar, por cierto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *