Crianza

Dormir con mi bebé, ¿está mal?

Alguna vez me dijeron que si metía a mi bebé en la cama, no saldría nunca más.

Jeeeee…

Si eres de las que mete a los cachorros en el lecho nupcial, haz oídos sordos a este tipo de comentarios. Salvo casos particulares, llega el día en que se van. Sí que es bueno, a partir de cierta edad, que los niños ganen en autonomía y en aprender a desenvolverse solos. Pero en asuntos de crianza, cada vez me convenzo más de que hay muy pocos dogmas, si acaso ideas básicas.

Soy de la idea, y no espero que la compartan conmigo, de que los niños pasan por etapas: La etapa en la que Cristina no concebía no dormir en mi cama fue cuando estaba embarazada de Rafael. Meses, pasaron meses (incluso después de nacer Rafito) para que de pronto, de la nada, un día después de bañarse me dijera: “Quiero ir a mi camita”.

Patitas pa que te quiero, se la puse en bandeja de algodón y desde entonces no ha dormido conmigo para nada. Ni siquiera deja que me eche con ella, solo muuuuuy de vez en cuando (o cuando yo le ruego que me deje entrar para que no me despierte Rafi en mi cuarto, jeeee).

Rafi anda más bien ahora que solo quiere dormir apechugado conmigo o con papá. Huele su cuna a kilómetros y waaaaa, se despierta antes de que me atreva a acostarlo. No sé si es el frío, el olor de mi cama a detergente Sapolio o mi riquísimo humor de madre. Para qué les voy a negar que como es tan delicioso, me encanta este momento suyo de chochera, y el dolor de espalda queda plenamente curado cuando abro mis ojos y veo los suyos chinitos.

Colecho

Creo que más que pensar en si está bien o mal, tendrías que mirar más allá del asunto: ¿Le hace bien a la familia? ¿Los ayuda a descansar mejor? ¿No será que no le quieres dar alas para volar a tu peque? ¿Crees que permitir este tipo de situaciones le da seguridad y contención a tus bebés, sin llegar al apego excesivo?

Esto ya parece un examen de conciencia, je. Lo que te quiero decir es que:

1. No sientas vergüenza de dormir con tu hijo. Piña por los que se escandalicen (¿acaso son ellos los que reciben las patadas nocturnas?)
2. Dormir o no con los hijos es una decisión de papá y mamá, basada en el plan de metas que se han trazado para su hijo (esto cuando compartir la cama se vuelve algo rutinario, no esporádico o por temporadas).
3. Si es algo esporádico, que se pase a tu cama por frío, miedo o simple apapacho, ¡tranquila! No se acostumbrará y te desgraciará para siempre el espacio mínimo de tu cama de 2 plazas. Solo tiene una necesidad específica y busca que mamá y papá la satisfagan (¿acaso no somos lo más cercano, seguro y amoroso que tienen a mano?
4. Si, por temas de lactancia, siempre durmió contigo y ahora quieres que duerma solo, empieza a generar el hábito haciendo de la cuna o cama un lugar placentero (en otro post te puedo dar ideas de cómo hacerlo). No esperes resultados inmediatos, sé paciente porque seguro a tu bebe le va a costar un poquito.

Finalmente, siempre recuerda que el apego seguro busca el desapego sano. Hagas lo que hagas, busca que ellos se sientan amados y contenidos, en su justa medida.

¡Nos vemos!

Un comentario en “Dormir con mi bebé, ¿está mal?

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