Crianza

Cómo duele el amor ¡en la espalda!

Para mí, no existe nada más rico respecto al cheek to cheek con tu bebé que el porteo. Ambos sentimos un calorcito especial, el olorcito de su colonia de conejitos me invade y casi es como si lo tuviera de nuevo en mi barriga. Awwwww!!! Pero… todo tiene su pero, caracho… la columna se te friega si no lo haces adecuadamente; por eso, si decides portear, es importantísimo para tu cachorro y para ti usar el portabebé ergonómico más adecuado a ustedes.

Porteo

 

Más allá de eso, de todas maneras durante el día cargamos a nuestro chiquilín para besuquearlo, cambiarlo, apapacharlo, darle su leche, etc. y todo ese movimiento, al menos a mí, me destruye. Y eso que solo lo hago plenamente los fines de semana -de lunes a viernes trabajo fuera de casa y durante el día estoy pocas horas con él-.

Me da grrr porque con mis hijos soy melosa. A la de 3 años –que es gordita–me gusta acunarla de vez en cuando y al de 7 meses, uff, alzarlo como si fuera el Rey León bebé y comerse sus cachetes es un must en mi vida –cuerpo injusto, ¿no deberían salirme unos señores bíceps por todo ese prodigio de amor? Je…–.

Soluciones, Majo, soluciones. Soluciones que te pueden servir a ti, si estás en mi misma situación crítica.

Primero, saber que TIENES QUE cuidarte. Ir al doc para saber si tienes quizás una hernia, o escoliosis, o alguno de esos temas que tarde o temprano saltan y causan mucho dolor. Mientras antes sepas lo que tienes –y si no lo tienes, uf–, será mejor.

Sé consciente de cómo cargas a tus hijos. Estos tips servirán:

– Trata de mantener siempre la columna recta. A veces nos pasa que ponemos la pelvis para adelante para que esta sostenga al bebé, o lo apoyamos sobre una de las caderas. Ojo, esto hace que arqueemos la columna, que haya dolores lumbares y… ¡bienvenida joroba! Buahh…

– Para probar si estás en buena posición, párate como soldado primero y a partir de allí, levanta al peque.

– Nunca jamás cargues al bebé encorvándote y doblando la cintura. Recuerda, posición de soldado, Ponte primero en cuclillas y a partir de ahí levántalo, así el peso lo llevarán tus piernas.

– Cuando le des de lactar o su biberón, acércalo lo más que puedas –ayúdate con almohadas, por ejemplo–, así no tendrás que agacharte.

– Y si el dolor igual fuera muy intenso, ponte una bolsa de agua caliente en la espalda o ve al doctor para que te recete un desinflamante muscular.

¡Nos vemos!

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