Mudanza con hijos

Más claro, ni el agua: uno se da cuenta de todo lo que tiene solo cuando se muda de casa. Estoy al borde de la locura, y eso que únicamente tengo 4 años de matrimonio y 2 hijos. ¡Vieran todas las chucherías que hemos acumulado! En momentos como este, envidio a los abuelos de Peppa, que pueden darse el lujo de poner todos los “recuerdos” en su ático y no botarlos nunca. Y no mudarse. Y vivir en paz.

Felizmente, luego de la tormenta, llega la calma. No es la primera vez, ni será la última. Eso sí, con pequeñines en casa es muy difícil el asunto, porque ellos no bajan el ritmo para que tú puedas empacar cosas, no: ellos siguen con la vida, tienen hambre a las mismas horas, necesitan que estés con ellos la misma cantidad de tiempo al día y no son capaces de tolerar que vayas poniendo en cajas sus juguetes. ¿Será por eso que siento que estoy a punto de enterrar el pico, aunque no son ni las 6 pm? Waaaa…

Hay una cosa más dura aún en todo este asunto: ¿qué haces con los dibujos y tarjetas que te hicieron tus niños? ¿Con sus diplomitas del nido? ¿Con sus pinturas abstractas dignas de la mejor exposición? ¿Te deshaces de todo para llevar menos trastos o te los llevas, sabiendo que en la nueva casa no habrá lugar para tanto papelajo? Qué dilema, si todo es tan lindo y hecho con tanto amor. ¿Cómo recordaré lo que hacía Cristina a los 2 años? En fin, por lo pronto, he botado casi todo lo de Cristina, menos las tarjetas del Día de la Madre y el Día del Padre, y 3 de sus obras de arte hechas con pincel. Voy a enmarcarlas, ponerlas en una de mis nuevas paredes y decorar lindo con cuadros hechos por las tiernas manitos de mi bebé.

Pero bueno, pesadeces aparte, mudarse es muy positivo porque permite reinventarse, ilusionarse y comenzar de cero en cuestiones de orden. De cambiar los imanes que se pegan en la refrigeradora, de renovar la licuadora vieja y botar los bloqueadores de sol vencidos. De llevarte en el furgón una caja de recuerdos, la nostalgia por los días vividos, el cariño que le tomaste a los vigilantes del edificio y la fidelidad de ese parque te recibirá siempre con las ramas abiertas.

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