¡Mucho gusto!

No quizás, sino de hecho te preguntarás: “¿Quién es esta que me viene a hablar de sus aventuras matrimoniales?”. Bueno, pues, me presento: mi nombre es María José, pero la gente me suele decir “Majo”. Cuestión de ahorrarse dos sílabas, cuestión de confianza… como diría el Chavo del Ocho, beto Leer más…